miércoles, 30 de junio de 2010

El día trágico (1ª parte): la vieja casa...

Ella...

Es por la mañana. Aún parece de noche, las calles están solitarias y oscuras. A mi eso no me da miedo, estoy acostumbrada. Todas las mañanas me levanto a las 6 y, siempre que salgo a la calle a las 7 me envuelve un sentimiento de paz. Puede que no me guste ir sola por este camino, pero ya son muchos años los que llevo recorriendo estas calles. No hay nada que temer.
El colegio me va bien, por eso no hay problema. Tengo
un novio que me quiere y al que yo lo quiero mucho. Por eso tampoco hay ningún problema. Todo en mi familia marcha bien. Y sin embargo presiento que hoy no es un día normal. El sentimiento de paz se ha convertido en nerviosismo...
Ahora llego a esa calle... esa calle que, cada vez que paso, me da un vuelco el corazón. Me dan ganas de ir al ayuntamiento y poner una denuncia para que la arreglen. Está poco iluminada, el semáforo se pone en ámbar para los coches mientras está en verde para los peatones, nunca se pone rojo porque esa bombillita está fundida... Pero esto es un hecho y, aunque lo denunciara, seguiría igual. El Ayuntamiento nunca hace caso de las protestas de los ciudadanos.
Sigue sin haber nadie en la calle, y está todo muy oscuro... intento ir más rápido porque el nerviosismo ahora es miedo, que me cala por todo el cuerpo como si me hubieran tirado un cubo de agua helada. Miro el semáforo antes de cruzar porque, aunque no pasen coches, es peligroso pasar en rojo...
De pronto se me acercó un coche verde. Sólo me ha dado tiempo de ver los tres primeros números de la matrícula y la última letra. Él sigue su camino mientras yo...¡no! Yo...estoy tirada en el suelo, rodeada de un charco de sangre. Pero, ¿cómo? No me lo explico, apenas he sentido algo...
No me puedo levantar, me falta el aire...¿por qué nadie me ayuda? No hay nadie para ayudarme... Pero él se acerca, otra vez...con la mirada descompuesta observa lo que me ha hecho. Su rostro pálido demuestra el miedo que tiene. Pero aún así coge su teléfono. ¡Sí! Está llamando a una ambulancia... Se vuelve hacia su coche...Si pudiera gritar le pediría que se quedara...no puedo, no tengo voz. Se va...
Lo último que recuerdo antes de perder el conocimiento es eso...sólo eso...no se quedó hasta que llegara la ambulancia...ha huido...¿no comprende que yo también tengo miedo?
He despertado...¿dónde estoy? Hay gente extraña...es un lugar extraño en sí. Ya estoy bien, no me duele nada...no tengo rasguños, o heridas...todo aquí es raro. La gente parece deprimida y atrapada.
-¡Hola!- de pronto se me ha acercado uno de ellos, aunque parece diferente...-¿Qué te ha pasado?
-No sé...iba por la calle, camino del colegio...un coche...de repente aquí...no entiendo nada- estoy desesperada.
-No te preocupes, tranquilízate un poco.
Su voz es serena, tranquila, llena de paz. Viste ropa blanca, una túnica...todo es extraño... tengo miedo.
-¿Dónde estoy?- intento buscar una explicación.
-Todavía es pronto para decírtelo...ahora estas llena de dudas. Sólo tienes que confiar en mí, y todo irá bien.
-Tengo miedo, por favor...dígame dónde estoy...por favor.
Me ha cogido de la mano y me lleva a una especie de cabaña, más bien parece una vieja casa en ruinas.
-Aquí encontrarás respuestas...
Había recortes de periódicos en las paredes de accidentes y de gente que había entrado en coma. Pero esos periódicos son inusuales...de estos periódicos no hay en...
-¿Esto qué es? Estas personas...
-¿Te suena alguna?
-Todas ellas...¡están ahí fuera!
-Sí...por desgracia no han despertado todavía...algunas de ellas no quisieron intentarlo...otras lo dejaron para más tarde,y ahora no pueden volver...
-¿Volver? ¿Todavía no han despertado?
Empecé a comprender todo. Volví la vista hacia la pared donde estaban los accidentes más recientes. No...no lo encuentro...Pero allí estaba...
-Estabas buscando el tuyo, ¿no?
-No puede ser...yo...¡no!
-Lo siento...pero te puedo ayudar a volver
No puedo más, y salgo corriendo de allí. Me paro en mitad de un valle. Me tiro al suelo, cierro los ojos...esto es un sueño...¡seguro! Ahora me despertaré, y estaré otra vez en casa. Despertaré en casa, esto nunca ha pasado...
-Toda esa gente intentó lo mismo...pero así no se puede volver...parece un sueño,y aunque en tu mundo creáis que lo es...no lo es. Es otro mundo...con la gente que no despierta de ese sueño profundo...
-Quiero volver. Ayúdame, por favor.
-Sígueme. Cuánto antes hagamos algo, mejor.
-Sí...mejor...

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